Brote de ébola en Congo supera los 10 mil casos

La epidemia se ha extendido a ocho provincias de República Democrática del Congo y ha llegado a otros países. Los equipos sanitarios enfrentan violencia, desinformación y falta de recursos para contener los contagios.
El brote de ébola en República Democrática del Congo superó los 10 mil casos confirmados, mientras las autoridades sanitarias intensifican los esfuerzos para frenar la propagación de la enfermedad, que también ha alcanzado otros países africanos.
De acuerdo con datos del Ministerio de Salud congoleño, se han registrado 10 mil 60 casos confirmados y miles de fallecimientos, lo que convierte a esta epidemia en uno de los brotes más graves que ha enfrentado el país.
El brote, declarado en mayo, es provocado por el virus de Bundibugyo, una variante poco frecuente para la que no existen vacunas ni tratamientos aprobados específicos. La respuesta sanitaria se ha complicado por los conflictos armados, las malas condiciones de las carreteras, la desinformación y la desconfianza de algunas comunidades hacia el personal médico.
La situación también preocupa por la velocidad de expansión. La enfermedad se ha extendido a 66 zonas de salud en ocho provincias congoleñas, cuando inicialmente se había detectado en apenas tres zonas.
Además, se han reportado casos en otros países, incluidos Kenia y Nigeria, mientras Uganda y Francia también figuran entre los territorios alcanzados por el brote, aunque sin casos activos al momento de los datos citados.
La mayoría de los contagios no proviene de contactos identificados
Uno de los principales desafíos para contener la epidemia es que alrededor del 80 por ciento de los nuevos casos corresponde a personas que no estaban identificadas dentro de las cadenas de contactos monitoreados.
Este indicador dificulta el rastreo de los contagios y sugiere que existen transmisiones que las autoridades todavía no han logrado detectar. El Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades ha señalado que una proporción mucho mayor de los casos debería estar vinculada a contactos conocidos para considerar que el brote se encuentra bajo control.
La desconfianza también ha complicado la atención. Equipos sanitarios reportan instalaciones desbordadas, protestas por salarios y bonificaciones pendientes, así como agresiones contra trabajadores que participan en las labores de vigilancia y respuesta.
El sábado, una enfermera murió y otro trabajador sanitario resultó gravemente herido durante la atención de una alerta de ébola en Bafwasende, en la provincia de Tshopo.
Pese a las dificultades, al menos 2 mil 600 pacientes se han recuperado en República Democrática del Congo. La Organización Mundial de la Salud destacó recientemente la importancia de celebrar cada vida salvada, aunque advirtió que la epidemia continúa activa.
El ébola también afecta otros servicios de salud
La emergencia ha agravado la presión sobre un sistema sanitario que ya enfrentaba limitaciones de financiamiento y capacidad. La atención al brote ha desviado recursos de otras enfermedades, entre ellas el cólera.
También se han registrado afectaciones en las vacunaciones infantiles y en la atención materna. En algunas provincias, más mujeres embarazadas están evitando acudir a los hospitales por temor a contagiarse o quedar aisladas, situación que, según los reportes citados, ha contribuido a duplicar la mortalidad materna en determinados lugares.
Las consecuencias también alcanzan a las familias, que enfrentan estigma, afectaciones emocionales y dificultades económicas.
Ante la expansión del virus, ministros de Salud africanos tenían previsto reunirse de manera virtual para coordinar una respuesta continental. Las autoridades sanitarias consideran prioritario reforzar la vigilancia, identificar a los contactos de los pacientes y recuperar la confianza de las comunidades para frenar la transmisión.
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