El 22 de julio será uno de los días más cortos jamás medidos: la Tierra girará 1.34 ms más rápido

La Tierra completará su rotación del martes 22 de julio 1.34 milisegundos antes de las 24 horas reglamentarias, lo que lo convertirá en el segundo día más corto registrado en 2025 y uno de los más breves desde que existen relojes atómicos (1973).
¿Por qué está pasando?
* Variación natural de la rotación. La velocidad a la que gira el planeta nunca ha sido fija; hace 4 000 millones de años un día duraba unas 19 horas y, en promedio, se ha ido alargando debido a la fricción de las mareas lunares.
* Aceleración reciente. Desde 2020, los relojes atómicos han detectado varios récords de rotación rápida. El más notable fue el 5 de julio de 2024 (−1.66 ms).
* Posibles causas. Investigaciones citan:
* Cambios en el núcleo líquido de la Tierra, que redistribuyen momento angular.
* Derretimiento polar y redistribución de masa oceánica, que podrían estar moderando –no impulsando– la aceleración.
* Procesos atmosféricos y oceánicos, aunque estos no explican por sí solos la magnitud actual, según Leonid Zotov (Universidad Estatal de Moscú).
¿Habrá que “quitar” un segundo al reloj?
Si la tendencia se mantiene, los cronometristas podrían tener que introducir en 2029 el primer “segundo intercalar negativo” de la historia, es decir, restar un segundo a los relojes atómicos para sincronizarlos con la rotación real de la Tierra.
¿Qué significa para la vida diaria?
Para la mayoría de las personas, estas diferencias del orden de milésimas de segundo son imperceptibles y no afectan los horarios civiles. Sin embargo, los ajustes de “segundos intercalares” son cruciales para:
* Satélites de posicionamiento (GPS, Galileo, BeiDou).
* Redes financieras y de telecomunicaciones que dependen de sincronización ultra‑precisa.
* Experimentos científicos sensibles a la medida exacta del tiempo.
“La causa de esta aceleración no se explica del todo la mayoría de los indicios apuntan a procesos internos del planeta. Es posible que volvamos pronto a la tendencia a días cada vez más largos”, Leonid Zotov, especialista en rotación terrestre .
Por ahora, el 22 de julio pasará casi inadvertido para la vida cotidiana, pero quedará registrado en los anales de la cronometría como uno de los días más breves de la era atómica y un recordatorio de que la Tierra nunca deja de sorprendernos… aunque sea por milésimas de segundo.
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