LIV Golf se declara en bancarrota con deudas de más de 500 millones de dólares

La liga busca reorganizarse tras perder el respaldo financiero de Arabia Saudita y pretende relanzarse con un nuevo modelo a partir de 2027.
LIV Golf entró en un proceso de bancarrota bajo el Capítulo 11 en Estados Unidos, luego de acumular deudas superiores a los 500 millones de dólares y perder el respaldo financiero del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita.
La organización presentó su solicitud de protección judicial en Nueva Jersey con el objetivo de reorganizar sus finanzas y encontrar una nueva estructura de inversión que le permita continuar operando sin depender de la financiación saudita.
Como parte del proceso, LIV Golf informó que alcanzó un acuerdo de reestructuración con BC Partners, que sería la principal fuente de capital para la siguiente etapa de la liga.
El organismo calcula que posee entre 100 y 500 millones de dólares en activos, mientras que sus pasivos se ubican entre 500 millones y mil millones de dólares.
La crisis financiera llega después de que LIV Golf gastara más de 5 mil millones de dólares desde su creación en 2022 para atraer a algunas de las principales figuras del golf mundial y competir directamente con el circuito de la PGA.
Ahora, la organización prepara una nueva versión de la competencia, denominada “LIV Golf 2.0”, que contempla un calendario más reducido y un papel más importante para los jugadores.
De acuerdo con el plan presentado por su director ejecutivo, Scott O'Neil, los jugadores podrían convertirse en los principales propietarios de la liga. El nuevo formato ampliaría el número de participantes de 57 a 75 jugadores e incorporaría un corte después de 54 hoyos, además de eliminatorias los lunes.
La competencia también buscaría desarrollar equipos alrededor de las nacionalidades de los jugadores y mantener presencia en mercados como Australia, Sudáfrica y Asia.
Sin embargo, uno de los principales interrogantes es el futuro de sus estrellas. Jon Rahm, Bryson DeChambeau, Dustin Johnson y Cameron Smith aparecen entre los principales acreedores de LIV Golf y todavía tienen contratos con la organización.
En el caso de Rahm, el español aseguró que mantiene su compromiso con LIV, aunque reconoció que el futuro dependerá de cómo evolucione la situación.
La bancarrota bajo el Capítulo 11 no significa necesariamente el cierre inmediato de LIV Golf. Este mecanismo permite a una empresa continuar operando mientras reorganiza sus obligaciones financieras bajo supervisión judicial.
LIV informó además que el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita acordó proporcionar hasta 49.6 millones de dólares en financiamiento para mantener las operaciones durante el proceso, sujeto a la autorización del tribunal.
La liga espera completar su reestructuración y comenzar una nueva etapa tan pronto como en 2027, aunque su futuro dependerá en gran medida de los inversionistas que participen y de los jugadores que decidan permanecer en el proyecto.
Comentarios (0)
Comparte tu opinión sobre este artículo
Sé el primero en comentar este artículo




