Vivienda en Nuevo León aumenta 18% en dos años y complica el acceso a una propiedad
El precio de la vivienda en Nuevo León continúa al alza y en los últimos dos años acumuló un incremento de 18%, de acuerdo con datos del Index de Inmuebles24. El valor promedio pasó de 59 mil 35 pesos por metro cuadrado en junio de 2024 a 69 mil 716 pesos en el mismo mes de 2026, manteniendo al estado entre los mercados habitacionales con precios más elevados del país.
El comportamiento del sector está relacionado con el desarrollo económico de la entidad, así como con la llegada de empresas trasnacionales y trabajadores que generan una mayor demanda de vivienda y servicios. El reporte también estima un rendimiento anual de 6.1% para las propiedades, mientras que los datos de Sedatu señalan que la mayoría de quienes buscan obtener un crédito para adquirir una vivienda tienen entre 30 y 59 años.
El aumento también se refleja en los ingresos de quienes buscan comprar una propiedad. En 2026, 33% de los solicitantes reportó ingresos acreditados de poco más de 42 mil pesos, porcentaje superior al 29% registrado dos años atrás. Además, 35% de las solicitudes de crédito correspondió a vivienda residencial, con inmuebles que promedian 156 metros cuadrados, entre tres y cuatro recámaras y de tres a cuatro baños.
Para quienes buscan incorporarse al mercado inmobiliario, el panorama representa una presión adicional. El análisis toma como referencia una vivienda de 65 metros cuadrados, con dos recámaras y un cajón de estacionamiento, mientras que los gastos relacionados con vivienda, agua, luz y gas también registraron un incremento de 11.70% al cierre de julio de este año, de acuerdo con información del Inegi proporcionada por el Centro de Investigaciones Económicas de la UANL.
Ante los precios actuales, compartir vivienda se ha convertido en una alternativa para algunos jóvenes que buscan reducir sus gastos. Especialistas del sector inmobiliario señalan que las rentas pueden alcanzar hasta 17 mil pesos mensuales y que compartir departamento permite distribuir tanto el costo de la vivienda como el de los servicios, mientras que comprar una propiedad de tres millones de pesos puede requerir un enganche cercano a 600 mil pesos y mensualidades alrededor de 35 mil.