Starbucks despide a su director en Corea del Sur tras campaña ligada a masacre que dejó 600 muertos

Starbucks despidió al director de su operación en Corea del Sur luego de la fuerte polémica generada por una campaña promocional llamada “Tank Day”, la cual fue señalada por trivializar la represión militar ocurrida durante el levantamiento democrático de Gwangju en 1980, donde murieron cerca de 600 civiles.
La promoción, lanzada para impulsar la venta de nuevos vasos metálicos, ofrecía descuentos a clientes e incluía dinámicas donde se invitaba a golpear las tazas sobre las mesas. Sin embargo, el término “tank” fue relacionado rápidamente con los vehículos militares utilizados durante la violenta represión del movimiento prodemocrático surcoreano, provocando una ola de críticas en redes sociales y organizaciones civiles.
Tras la controversia, el Grupo Shinsegae, operador de Starbucks en Corea del Sur, anunció el despido del director ejecutivo Son Jung-hyun y ofreció disculpas públicas. El presidente del conglomerado, Chung Yong-jin, calificó la campaña como un “error inexcusable” que minimizó el sufrimiento de quienes lucharon por la democracia en el país asiático.
La indignación aumentó luego de que el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, condenara públicamente la campaña y la calificara como un acto “inhumano y depravado”. Además, colectivos ciudadanos señalaron que la promoción también podía interpretarse como una burla indirecta hacia víctimas de tortura y represión política ocurridas en los años ochenta.
Ante la presión pública, Starbucks Corea informó que realizará una investigación interna para determinar cómo fue aprobada la campaña y adelantó que revisará todos sus procesos de marketing para evitar nuevas controversias relacionadas con temas históricos y sociales sensibles.
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